miércoles, 22 de marzo de 2017

La niña enamorada y maltratada

Hoy es un día extraño, Lauren se sentía asqueada. Cuando se despertó, miró por su gran ventanal y descubrió un cielo gris, triste y apagado. Quizás hoy, sería otro de esos días en los que se iría sin esperanza alguna de comerse el mundo. Conocía ya su rutina y nadie la podía sacar de esos momentos monótonos que hacían su día cada vez más sombrío. Necesitaba luz, que la mimasen y la regaran como a una planta.

Muchos ya conocéis a esta famosa personaje y es que Lauren es aquella enamorada de un chico que le maltrataba, todavía se pregunta ¿hay posibilidad de que te pegue y te siga queriendo?

Ella supo dejarlo, no obstante, le costó su tiempo y casi su vida. A las cosas que se aman no se les dañan. Es antónimo, pensaba ella mientras por su cabeza pasaban varios versos para su poesía. Con ella quería dar a conocer su caso y sus maltratos.

 Los padres siempre le decían que no le convenía, que usaba ropa muy extraña y tenía personalidad exótica. Lauren siempre respondía que le habían dañado, que necesitaba a alguien que le curase las heridas, por tanto, se lo propuso como reto. Lo que ella no sabía es que iba a acabar con más heridas que él. De las que le proporcionaba él mientras ella le curaba las pasadas. 

Tenía mucha rabia en su interior, había crecido viendo como maltrataban a su madre y a sus hermanas y él pensaba que esa era la forma de querer. Estaba muy estropeado. Se preguntaba si algún día alguien podría ayudarle e integrarle de nuevo en esta sociedad de locos, sí, pero un poco más civilizada que sus pensamientos.



domingo, 26 de febrero de 2017

Viajes por la oscuridad de tus cristales

Ir en autobús, por la noche, quedarte mirando el paisaje sin reconocer nada, tan solo fijándote en el precioso aura que esconde la oscuridad, eso si, con ayuda del Canto del Loco, mientras que, por tu cabeza se pasean sin permiso alguno, tantas locuras... 

Una luz destaca en la noche, debe ser una casa en mitad de la montaña, sin poder dormir a causa del insomnio, cosas que rondan por la cabeza de los que más han vivido.

 Poco más tarde, de nuevo oscuridad, un coche intenta comunicar algo a través del parpadeo de sus luces delanteras, pero disimulamos, que el destino haga ocurrir lo que quiera. Aleatorio. Diferentes canciones, una misma temática, música lenta, sintonía alta, problemas en bajo. Es tiempo de relajarse, expandiéndose todo. De vez en cuando, algún cartel luminoso. Advierten de la alta velocidad con lluvia. Las microgotas se pasean por el cristal como desean, a veces, llegan a juntarse, significa ¿que han encontrado a su mitad? 

                                  Silencio, se rompe

Suena un teléfono, desconcentrando todos los pensamientos así como desconciliando el sueño de los demás pasajeros. Una conversación delante, risas por el final, caricias por el medio y suenan besos contra la piel marchitada. Se ilumina el cielo, cae un rayo, bajan la velocidad, música de Mozart para calmar los nervios. Solo quedan dos horas, ciento veinte minutos para que este paraíso encontrado en mitad de la oscuridad se disipe y mi felicidad corra para con él. 

 Resplandece la luna en todo su ser, hoy emite su luz y se agranda para que podamos observarla, tan cerca pero a la vez tan lejos. 

Pasa un tren, acude vacío a su fin, mientras el chófer está sufriendo una batalla entre sus sentimientos y sus pensamientos, ¿que tópico no? Amando los viajes por la oscuridad desde la constancia de la vida, observar sus estrellas y, con ellas, todas sus demás maravillas. Al igual que de día, ir inventando una especie de lenguaje secreto y maligno con las matrículas de los vehículos que tantas guerras ocultaban. Como la guerra que poseemos ambos con nuestras miradas en la distancia.




Se viene algo muy bonito... (quiero creer)


sábado, 11 de febrero de 2017

Más ¿y qué? por menos ¿y si...?

¿Y qué si los sueños no son fáciles ni baratos? ¿Y qué si deseo trabajar en el New York Times sin que me exijan su lengua materna? ¿Y qué y a quién si juro quererte para toda la vida? ¿Y qué si voy y me dirijo al primer avión que surja de la nada con destino al estrellato? ¿Y qué si al final nos arrepentimos de no haberlo hecho? ¿A quién le incumbe? Solo a nosotros, gerentes de nuestras ambiciones. Con vuestro permiso, me permitiré el lujo de soñar en otro mundo distinto a esta tierra fría, gris y mundana. Aspiro con llegar algún día a los cincuenta estados que te componen, en los que se encuentran, entre otros: amor, rabia y pasión. ¿Y qué si nos equivocamos? Nacimos imperfectos y así somos y seremos, orgullosos de ello. Por eso, corramos, vivamos, equivoquémonos, estamos en edad de hacerlo, hasta una señora mayor de 75 años podrá hacerlo, todo se encuentra en nuestro afán de lucha y nuestras ganas de llegar al fin esperado y tan merecido con el que nos encontraremos. 

Nos pasamos la vida lamentándonos de todo aquello que no tuvimos cuando surgió la oportunidad, pero es que... aunque haya una nueva oportunidad, siempre la dejamos escapar. Pensamos en que ya aparecerá otra en tiempos más fáciles y sencillos... ¿pero, y si.... no? Ese ¿Y si...? Es el que no nos deja continuar, todos, por muy jóvenes o mayores que seamos, siempre tendremos algo en la cabeza cuya pregunta empieza por ¿y si...? Pero en verdad, nos tendríamos que preguntar por el ¿y si lo intentamos? y no por el ¿y si lo hubiéramos intentado? 

Muchas cuestiones, misma respuesta, vivamos el poco tiempo que se encuentra entre nosotros, dicen que a veces, puede llegar a ser maravilloso. Yo no lo sé, ¿y tú? ¿lo alcanzaste alguna vez? 


Aprovecho para dejaros mi vídeo si alguien no tuvo oportunidad de verlo: Inspiración de la ruta 66 

lunes, 30 de enero de 2017

El niño internado


Se llamaba Leonardo, habitaba en una pequeña litera posicionada en un gran cuarto con otros quince niños huérfanos y abandonados. Este joven, en verdad, era un niño que pensaba que llorar no era de hombres y tan solo de afeminados. Estos pensamientos tan comunes en adolescentes, deambulaban por la cabeza de nuestro protagonista debido a las situaciones tan injustas que le proporcionó la vida. Dicen que con  tantos golpes contra la misma piedra, uno madura rápido. En su metro treinta y algo de estatura, tenía una cosa qué pese a su pequeña edad, sabía usar sabiamente, su corazón. Pese a su situación, siempre era el más entregado a todo el mundo, hasta que un día, se dio cuenta de que no era correspondido, de que todas y cada una de las cosas que hacía para complacer a los demás eran en vano, algo así como hacer hoy un buen acto y al día siguiente, nadie recordar absolutamente, nada. Vivía así, un día sí y otro también.

En el crepúsculo de la noche, se encontró con Estefanía, enfermera de guardia en el centro de acogida, de esta manera, ella relata:
No lo conocía de hace mucho tiempo, pero el suficiente como para saber que mil cosas le rondaban por la cabeza y le quitaban el sueño, produciéndole insomnio. Él es una persona alegre y risueña por costumbre, sueña con llegar a la Luna, quizás, algún día. Cuando le vi tan apagado, supe que algo había sucedido, de este modo, me explicó que él daba siempre todo cuanto estuviera en su mano para la gente sin esperar nada a cambio, esa era su filosofía de vida. Hasta que se encaminó una persona en su vida a la que otorgaba momentos, pero la cual, solo le veía como su hermano pequeño, el cual le atribuía mucha ternura. Finalmente, ahí estaba, como nunca lo había visto, arrinconado, con los ojos llorosos, convirtiéndose en el niño que verdaderamente es, tan solo buscando el apoyo de su madre ausente. 



Os tengo que dar las gracias una y mil veces por vuestras visitas y apoyo mostrado en el anterior texto. Me habéis ayudado a compartir más trozitos de mí. Si veo que este micro-cuento gusta a la gente y así me lo hacéis notar, a través de likes, comentarios, me gustas y compartidos en las distintas redes sociales que tengo, me pensaré subir una segunda parte, gracias de nuevo. Aquellos que no me conocéis, podéis encontrar mis redes sociales visitando mi página de google, situada al lado de la entrada; de todas formas, mi instagram es @daama_98, quien quiera escribirme, podrá hacerlo, gracias.

viernes, 20 de enero de 2017

Inspiración de la route 66

               Desde Chicago a Santa Mónica te quiero yo. 

Dichosa ruta 66, que ansiada y conocida que es. 3945 son los kilómetros que podría recorrer a tu lado en uno de nuestros millonarios viajes. Soñando, que ilusa y que bien se está en otra galaxia contraria a la tierra. Te pienso montado en una Harley mientras te abrazo para no caernos y tener un accidente, mientras a 120km por hora mi pelo vuela y me puedo sentir libre a tu lado. Pero, ¿a quien quiero engañar? ¿Yo sentirme libre a tu lado? Sino me tuvieras atada y amordazada a la cama día tras día, tal vez pudiera fantasear con la idea de mi ruta favorita.


Pasear por Springfield, y no precisamente por la tienda, pasando por Santa Fe para acabar en los Ángeles, deseando perderme por allí y que algún que otro personaje me recoja de la miseria que es estar en tus brazos. Me prometiste el mundo entero, y en cambio, mírame, solo me has sabido llevar a la más profunda tristeza y agonía que he sentido nunca, que no sabía que se podía llegar a sentir tan fuerte, como si el mismo alma se estuviera resquebrajando. Pero es que en realidad, ya es hora de pensar en mí, antes me levantaba con ganas de comerme el mundo, y ahora si me como mis lagrimas cada día, ya es suficiente. ¿Dónde has dejado mis sueños, mis ganas de reir y de flotar por un mundo soñado y de color? En cambio, me has traído de vuelta a la vida, al mundo gris, donde todo son lamentos y frases como “no llego a fin de mes”.


Pd: Nunca me he atrevido a compartir ninguno de mis textos y aquí va uno, así que, dadle amor porfa.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Ay, navidad, navidad, billetes, dinero, navidad



Acaba 2016, se dice pronto, pero han sido trescientos sesenta y seis días vividos. Algunos con bajones, otros con bipolarismos de reír y llorar al momento, y no llorar de la risa, no, llorar por emoción, porque estás un poquito desequilibrada y porque sí. 

Empezar este blog ha sido un propósito cumplido de este año, y gracias a todos los que lo hicisteis posible, con 200 visitas la primera entrada, ya es mucho y para mí es un mundo imaginable, pero poco a poco, y a vuestro lado, lo habéis ido consiguiendo, y gracias.  Feliz año nuevo.

Sé que prometí escribir cada poco tiempo, y en realidad, por media, estoy subiendo una o dos entradas por mes, pero no me da tiempo a vivir. Estamos en esa época del año donde la gente se gasta casi el dinero que no tiene para hacer cada año más especial estas fiestas, o otros,  que ahorran durante todo el año quitándose cosas a lo largo de este, para luego gastarlo todo en apenas una semana. Es la fecha donde se reúne toda la familia, normalmente, en casa de los abuelos, pero, y yo me pregunto, ¿no hay días suficientes a lo largo del año para quedar y reunirse? El problema de esto, es que a causa de la navidad, esa época tan esperada por los más pequeños, los mayores lo ven más como una obligación que por gusto, y van por compasión, pero está claro que no se puede quedar con una sonrisa las seis horas que dura la cena, por lo que, acaba en problemas, y yo, personalmente, otra vez, conozco a más familias enfrentadas por la navidad que desenfrentadas. Allá cada uno, ya se sabe que está época, al igual que muchas otras, tipo san valentín, son fechas comerciales, donde los únicos que se benefician son los empresarios, fechas inventadas para sacar el dinero a la gente, y a muchos, endeudarlos. Es un tema, que sabe mucha gente, pero que se para poco tiempo a pensar en ello, por el que dirán si soy yo la que no asisto. 

Para reflexionar, supermercados en navidades vs supermercados un día normal. 














lunes, 12 de diciembre de 2016

Injusticia detrás de injusticia

Hey, 200 visitas en la primera entrada y después bajando...

Hoy, hay un tema que me preocupa personalmente, y quiero hacer una crítica, una crítica a la injusticia. A la injusticia de qué, pensareis. Y es que, hay muchos asuntos que son injustos ¿no?

Se que esto no va a cambiar nada el mundo, simplemente lo escribo para desahogarme con vosotros un poquito. Mucha gente piensa que para qué escribir cosas, cosas injustas, sino va a cambiar nada el mundo; y a esto mismo, un día le contesté a una persona, que mejor que quedarse callado viendo como pasa la vida mientras te fastidia a ti y a los tuyos, es.

Ahora e introduciendo el tema, quiero quejarme del "supuesto dinero" que deja el gobierno para ayudas, becas y subvenciones. Mas concretamente, en el ámbito de las becas.

               Becas a la educación, a estudios postobligatorios.

Toda la vida diciéndonos que, si queremos ser algo en la vida, hay que estudiar; y no, no solo vale con la ESO, un FP o bachillerato. Los estudios ahora van mucho más allá. Hablo de hacer una carrera, no ya de máster, doctorado, etc. Una simple carrera, ni siquiera un doble grado, hablo en mi caso.

Me parece genial que para poder optar a la simple beca que te cubre la matricula de primer año en tu carrera, te exijan un 5'5 en selectividad, al igual que para que te den un dinero extra, piden un 6'5. Pero ahora bien,          ¿todos los que tengan más de un 5'5 se supone que tienen beca? 

Para nada, porque sino, serían becados el 99% de los estudiantes de primer curso. el siguiente paso a esto, es fijarse si las familias tienen algún precedente, como ser divorciados, o en riesgo de exclusión social, o que sean simplemente, familia numerosa, ya que a estos, les atienden primero en las solicitudes. 

A los demás, que no presenten estos casos, les miran la renta de los padres, y aquí, me lo llevo al caso personal, no es que no la concedan a padres que cobran 2000-3000 euros al mes cada uno, no, es que no la conceden ni a familias sencillas, que, aunque, con dos sueldos al mes, no llega para pagar matricula de la carrera, ni, en el caso de las personas que estén fuera, piso y comida, más necesidades del estudiante.

Y no es por meterme tampoco con el actual presidente del gobierno, que también, pero, la mayoría lo hacen, y es que, el dinero para ayudas, pensiones, subvenciones, etc. Cada vez es menor,                                                        ¿a donde se está yendo nuestro dinero?

Te pasas la vida pagando impuestos y demás para luego pensar que el Estado te ayudará cuando tu lo necesites, y no, no es así. La mayoría nos quedamos sin beca por una renta mínima de nuestros padres con la que no se puede vivir fuera de tu casa, y entonces, ¿para que te enseñan desde pequeño que hay que estudiar, para luego trabajar, y así poder independizarse? 
Si ni siquiera, se puede estudiar, gratis, o con ayudas. Muchas veces oí a las personas mayores decir, esto lo hacen para que al final, solo puedan estudiar los ricos. Al principio no lo entendía, pero ahora lo entiendo. Y llevan razón, lo peor es que, llevan razón. 

Y para finalizar, lo que me hace mucha gracia es que, son ellos los que determinan con cuanto dinero puede vivir una persona y los suyos, cuando ellos, solo en un mes, y ahora hablo del caso de Rajoy en 2012, cobraba 6600E al mes,cosa que ahora, habrá subido.